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Lo hecho es mejor que lo perfecto

¿Necesitas ser siempre el primero o el mejor? ¿Sientes que constantemente puedes o debes mejorar lo que estás haciendo o lo que ya terminaste? ¿Te sientes tenso o angustiado cuando te equivocas o ante la posibilidad de cometer un error? ¿Revisas varias veces algo que ya terminaste? ¿Eres perfeccionista?

Con frecuencia negamos nuestro afán de perfección, bajo frases como: “Me gusta hacer las cosas bien”, pero existe una gran diferencia entre querer hacer las cosas lo mejor posible y mejorarlas cuando se puede, pero sin demasiada angustia o estrés,  y tener que hacerlas perfectas, ya que esto, el perfeccionismo nos hará perder y/o sufrir aspectos de nuestra vida.

Según el diccionario este sería el significado de Perfeccionismo: Tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado. Es decir, la propia definición vaticina que para un perfeccionista nunca estará terminado el trabajo entre manos, le dediquemos todo el esfuerzo y tiempo del que disponemos, siempre desembocará en una constante insatisfacción.

El perfeccionismo se relaciona con una serie de pensamientos y comportamientos destinados a alcanzar unas metas demasiado elevadas y poco realistas. Al establecer metas inalcanzables, el perfeccionista, está interfiriendo en sus propias posibilidades de tener éxito, ya que dedicará todo su tiempo a hacer las cosas perfectamente bien. Además, el deseo de ser perfecto hará, como comentábamos, que la persona nunca se sienta satisfecha.

Aparentemente el perfeccionismo nos ayuda a lograr más y mejores cosas, pero hay muchísimas personas exitosas que no son perfeccionistas. El éxito va a depender del talento, las habilidades y el conocimiento, no de nuestra perfección.

¿Cómo salir de ahí? Rompiendolo!! Permítete el error, el desagradar, decir que no, reconocer que a veces no se sabe más. Vale la pena quitarse esa carga de tener que hacerlo todo bien, y de pasar por este mundo haciéndolo todo perfecto.

No es necesario vivir así, no hace falta pasar por este vida con cara de eterno descontento, se puede ser feliz sin tanta obsesión o tal vez cabe decir que sólo va a existir algo de felicidad al dejar atrás estas actitudes.

“Lo hecho es mejor que lo perfecto”: haz y siempre puedes mejorarlo  Mark Zuckerberg

Foto: Flickr

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