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Aprendiendo a manejar la Ira

Hace unas semanas hablamos del daño que nos puede hacer la ira, a nosotros y a quien nos rodea, cómo afecta a las relaciones interpersonales, y cómo y por qué entramos en esa espiral cuando algo nos provoca enfado.

Hoy vamos a dar unas pautas de cómo podemos aprender a manejarla o por lo menos a respondar con más mesura, cuando algo nos enfada, de manera que las consecuencias no sean desproporcionadas.

  • Lo primero y más importante es que sepamos distinguir qué son esas cosas que nos “disparan”, ¿qué pensamos cuando sucede? Para ello puedes apuntar un cuaderno, tu diario de la ira, cualquier reacción de ira excesiva y lo que pensaste en ese momento (intenta distinguir lo que pensabas no lo que sentías), de esta forma después podrás analizarlas y responder de una forma más racional si vuelven a suceder.
  • Aprende Técnicas de respiración y si no eres capaz, realiza ejercicios aeróbicos: Sal a caminar, vete al gimnasio, realiza alguna actividad que ayude a liberar esa energía o esa ira, y ver las cosas desde más perspectivas, cuando te vayas a enfrentar a esas situaciones.
  • ¿Por qué no darte Autoinstrucciones? Ahora que empiezas a saber qué situaciones te pueden llevar a esa explosión de ira, hazte un listado de las cosas que te puedes decir, y que te puedan ayudar a manejar esa ira.

Ej: Un cliente te hace un comentario hostil, puedo decirme:  “Que el se ponga así no significa que yo tengo que responder igual” ,”Es desagradable que me hable así, pero puedo permanecer tranquilo”, “Soy yo quien elige lo que pienso y la forma en que reacciono”.

Una vez hemos respondido con “calma”, puedo decirme: “Relájate y céntrate en tu trabajo (no traer a la memoria una y otra vez la situación desagradable)”, “He sido capaz de mantenerme tranquilo”.

  • Si no eres capaz de controlar la situación, cuando está sucediendo, la Técnica de Tiempo Fuera, te puede resultar muy útil, ya que consiste en alejarte durante un tiempo de la situación que te altera, hasta que la ira disminuya y la tengas bajo control.

En ocasiones será bueno que le digas a la otra persona que estás empezando a enfadarte y/o ponerte nervioso y que te vas a dar una  vuelta  para calmarte, en otras ocasiones donde no puedas expresarlo (entorno laboral) puedes utilizar alguna excusa (p.ej., decir que tienes que macharte, o que tienes que ir al baño).Durante el “tiempo fuera” conviene llevar a cabo alguna actividad, de las que mencionábamos antes que te ayude a relajarte y evaluar de nuevo la situación.

Con estas pautas, sólo queda ponerlas en marcha en nuestro día a día.

Foto: Flickr

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