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¿Cómo nos relacionamos?

Nuestra vida de relación con otras personas suele generar a veces conflictos y diferencias. Resumiéndolo mucho, las personas tenemos tres maneras de responder a estos conflictos:

  • La lucha (agresión física o verbal)
  • La huida (evitación o actitud pasiva )
  • La capacidad verbal para resolver problemas.

A esta última manera es a la que llamamos asertividad.

Ser asertivo no significa llevar la razón, sino expresar nuestras opiniones, sean ciertas o no.

En ocasiones, y como estamos tan acostumbrados a responder de determinadas formas casi automáticas, no será fácil distinguir cual es nuestro estilo a la hora de relacionarnos. Puede servirte de guía preguntarte cómo respondes habitualmente en tus relaciones sociales.

A ¿ En tus conversaciónes y/o discusiones, amenazas, acusas, insultas o agredes ?. Si tu respuesta es un sí habitualmente, es probable que tu estilo puede ser agresivo.

B ¿Evitas expresar lo que te gustaría, tus deseos u opiniones, en favor de lo que quieren los demás, o de temer un respuesta negativa?. Si tu respuesta es un sí habitualmente, tu estilo puede ser pasivo o evitativo.

C ¿Expresas tus deseos, sentimientos, opiniones o puntos de vista, respetando al mismo tiempo sus sentimientos y sin herir al contrario. Si tu respuesta es un sí habitualmente, estás en el camino correcto para mantener tus relaciones sociales en un buen estado de salud, tu autoestima correcta y gestionarás mejor el estrés que pueda surgir al relacionarte con personas como jefes, compañeros de trabajo, etc, tu estilo es asertivo.

Si estás entre las dos primeras opciones, aquí os dejo una ayuda, el método D.E.P.A. para empezar a trabajar la asertividad, si tu opción era la tercera, esto te servirá como una guía para continuar con lo que estás haciendo.

D- Describir de manera clara la situación que nos desagrada o que deseamos cambiar (p.e “Cuando tú me dices que he fallado con el ordenador con tono agresivo…

E- Expresar los sentimientos personales en primera persona, evitando acusar al otro (p.e “Yo me siento desvalorizado”).

P- Pedir un cambio concreto de conducta (p.e ” Me gustaría que dejaras de utilizar este tipo de tonos y me dijeras qué podemos hacer para solucionarlo”). No es lo mismo decir a otra persona : “Demuéstrame que te interesas por m¡”, que esto otro: “Me gustaría que cuando terminaras de comer me ayudaras a recoger y después me acompañaras a dar un paseo “.

A- Agradecer la atención del otro a nuestra petición (p.e “Te agradezco que me hayas escuchado”).

Con esto sólo queda empezar, somo seres sociales y nos relacionamos constamente con iguales, así que recuerda que la repetición es la clave para adquirir nuevas costumbres y recursos, de hecho es por la repetición que has adquirido los automatismos que tienes ahora y quieres cambiar.

Foto: Flickr

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